Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida. Porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino.
Cierto... A mis lozanías va a seguir el invierno mas tú no me dijiste que Mayo fuese eterno.
Hallé sin duda largas las noches de mis penas; más no me prometiste sólo noches buenas y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé. Fui amado. El sol acarició mi faz. Vida! Nada me debes... Vida! Estamos en paz! Amado Nervo.
Personalmente, yo no tengo edad: tengo vida. En la juventud aprendemos; con la edad comprendemos
¡Cómo han pasado los años! ¡Soñando! ¡Viviendo! Transmitiendo experiencias a quienes quisieron escucharlas o aún ahora quieran hacerlo como enseñanzas amenas para sus vidas futuras
Quizás su vestimenta decía lo que su alma quería reflejar…
Era “la gran riqueza de los pobres”.
“la carencia de bienes materiales
que no impide poseer la grandeza del espíritu”.
Su esfuerzo fue apoyado por muchos
al punto de lograr un triunfo por la vía de la paz,
al encontrar dignidad, fortaleza e integridad
dentro de ellos mismos.
Aprendamos a orar como él…
MI SEÑOR:
Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes
y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme
y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor... si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!
Mahatma Gandhi.
No importa que ideología o posición política tengas, todos coincidimos en algo:
Queremos Paz, con dignidad, fortaleza, integridad.
No queremos tan solo sometimiento.
Lo que se siembra se recoge, lo que enviamos... regresa.
Ojalá esta presentación como hoja que acarrea el viento, se pose en el espíritu, y haga reflexionar a quien por casualidad la encuentre y la disfrute. y decida ser un factor real de cambio en Sí mismo y su ambiente.
Seamos catalizadores, levaduras, rocío, y alimento. no seamos pesos muertos, indiferentes , destructivos, o inconsecuentes…
“Sólo he de pasar por este mundo una vez. Todo el bien que pueda hacer, cualquier gesto de bondad que pueda mostrar a un ser humano, ayúdame a hacerlo ahora y, a no aplazarlo. Pues nunca volveré a pasar por aquí.”
La razón de ser de la vida no es solo llegar al final del camino. Es el viaje. No pienses, pues, que tienes que apurarte por llegar al destino. Lo que importa es el viaje, a qué dedicas el tiempo, la influencia que tengas en otros, y lo que aprendas y experimentes por el camino.
El viaje es también lo que te permite encontrar a Dios y aprender de Él. En eso consiste la vida, y si no te tomas el tiempo para conocerle, pasarás por alto el sentido de todo el viaje.
Las cosas no ocurren al azar o por casualidad. Todo sucede de acuerdo con un plan maravilloso y más profundo de lo que sabes. Su fuerza se manifiesta a través de la vida, afecta tu destino personal, y el del mundo en el que vives.
No te tragues esas mentiras, que todo ocurre por casualidad, que no hay propósito ni razón de ser y no estás llegando a ninguna parte. El plan de Dios marcha según lo previsto y todo ocurre en el momento y lugar precisos en los que Él sabe que debe ocurrir.
Todo tiene su razón de ser. Y tú puedes ser una influencia positiva. No te preocupes pues en este viaje estás bajo el cuidado de Dios y Él te ama…
No hay belleza tan llamativa como la de Dios… poder tan grande como el Suyo… sentimientos tan estimulantes como los Suyos… palabras tan ciertas como las Suyas, no hay estabilidad tan resistente como la Suya… protección tan confiable como la Suya… obsequios tan valiosos como los Suyos y amor tan perdurable como el Suyo.
Recuerda… El amor que Él te tiene no puede medirse, contenerse, explicarse, comprenderse, compararse ni verse. Acéptalo simplemente como lo que es: El amor más puro y auténtico que habrás de conocer.
Así que no vivas a la carrera ni descuides el tiempo que te corresponde pasar con El Señor y disfrutando de tu familia y amigos, o no llegarás a entender y todo lo que logres y experimentes será en vano.
Saca el máximo provecho a tu viaje pasando tiempo con Dios, amándole, buscándole, descubriéndole y ayudando a otros. Antes de que te des cuenta habrás llegado a la última estación… Y Él estará allí esperándote.
como que Dios no puede usarte, recuerda: Noé se emborrachaba, Abraham era muy viejo, Isaac era un soñador, Jacob era mentiroso,... Leah era fea, José fue abusado, Moisés era tartamudo, Gedeón era miedoso,.. Sansón tenía el pelo largo y era mujeriego, Jeremías y Timoteo eran muy jóvenes, David fue adúltero y asesino, Elías tenía un temperamento suicida,... Isaías predicó desnudo, Jonás huyó de Dios, Nohemí era viuda, Job estaba en bancarrota,... Pedro negó a Cristo... Los discípulos abandonaron a Cristo, Marta se preocupaba por todo, La mujer samaritana era divorciada, más de una vez,... Zaqueo era muy pequeño, Pablo era muy religioso, Timoteo tenía úlcera... ¡Y Lázaro estaba muerto!
Aún así, ¡Jesús los ayudó a todos!
Así que, ¡No más excusas!
Dios puede usarte a tu máximo potencial.
Además, tú no eres el mensaje,
Solo el mensajero...
En el Círculo del Amor de Dios,
Él quiere utilizar todas tus capacidades...
Pero, hay 10 cosas que necesitas entender:
Dios espera frutos espirituales, no obras religiosas. No hay una llave para la felicidad.
La puerta siempre está abierta. El silencio es muchas veces malinterpretado pero nunca inoportuno. Haz los cálculos... cuenta tus bendiciones Fe es la habilidad de no entrar en pánico. Si te preocupas, es que no oraste. Y si oraste, entonces no te preocupes.
Para un hijo de Dios, la oración es como llamar a casa todos los días.
Lo más importante en tu casa son las personas.
Cuando te enredes en tus problemas quédate quieto.
Dios quiere que nos quedemos quietos, Él puede deshacer el nudo.
El rencor y la amargura son como las granadas de mano.
Debes soltarlas antes de que te destruyan.
¡¡¡Que tengas un gran día!!!
El Hijo está iluminando tu vida
y todavía puede usarte...
Se más amable de lo necesario, porque cada persona que conozcas
Hoy en la mañana, mientras hacía mi caminata matinal, con mi cámara digital en mano, me deleitaba con el verdor de las plantas y la belleza de las flores que adornan las aceras y los jardines de nuestro vecindario.
Uno de los vigilantes privados que abnegadamente cuidan de nuestra seguridad en el reparto en que vivimos, pasaba por casualidad en su bicicleta mientras el click de mi cámara plasmaba el verde lujuriante a la vuelta de la casa
Nos detuvimos un momento y compartíamos sobre la grata tranquilidad y frescura de la mañana, y de la felicidad de poder disfrutar de la naturaleza. Y comentábamos sobre el privilegio de vivir con serena placidez mientras el tumulto y el ruido exterior agobiaban a los que se ven envueltos en su vorágine existencial mientras nosotros lo sentíamos como si fueran incidentes ajenos a nuestro diario convivir en amena coexistencia.
Hace días comentaba que una cuasi maldición es la urgencia de igualar hacia abajo a vencedores y vencidos, ganadores y perdedores, abusadores y abusados, como cangrejos en montón halando a los que tratan de escapar del canasto de la adversidad y la indigencia, con la distorsionada intención de mantenernos en el fondo de la misma, unificados en la adversidad por haber ya claudicado y entregado al olvido la esperanza.
Menuda lección la que nos dan las flores que embellecen los jardines cuidados y las malezas del abandono y la tristeza.
Menuda lección porque ello nos motiva a meditar sobre lo que en realidad es la jornada de la vida,
haciendo que lo que parecen ser los sueños imposibles puedan convertirse en realidades buscadas y logradas para que sea posible el vivir en paz en medio de las tormentas y vicisitudes de la vida